Ciudad de México, septiembre de 2026. Investigadores de Mayo Clinic han elaborado un mapa detallado del pulvinar, una región profunda del cerebro que podría ayudar a los médicos a dirigir con mayor precisión las terapias de estimulación cerebral para personas con epilepsia farmacorresistente.

Los resultados, publicados en el Journal of Neuroscience, revelan que regiones cerebrales separadas por apenas unos milímetros se conectan con redes cerebrales completamente diferentes. Este descubrimiento proporciona una guía para colocar los electrodos con mayor precisión durante la estimulación cerebral profunda, un tratamiento de uso creciente para la epilepsia.

Los investigadores estudiaron a personas con epilepsia farmacorresistente que ya tenían implantados electrodos temporales como parte de su atención clínica. Mediante la aplicación de pequeños impulsos eléctricos en distintas partes del pulvinar y la medición de las respuestas cerebrales, el equipo elaboró un mapa que muestra cómo esta región, en gran medida inexplorada, se comunica con el resto del cerebro.

El pulvinar forma parte del tálamo, una estructura cerebral profunda que transmite y coordina la información procedente de la vista, el oído, el tacto y otros sentidos. Debido a su localización en las regiones profundas del cerebro, los científicos han tenido oportunidades limitadas para estudiar cómo sus distintas regiones se conectan con otras redes cerebrales.

“Nos sorprendieron el tamaño, el nivel de detalle y la complejidad de esta estructura cerebral profunda, así como su potencial para orientar los tratamientos de la epilepsia,” afirma Dora Hermes Miller, Ph.D., ingeniera biomédica de Mayo Clinic y autora sénior del estudio.

Los resultados tienen una relevancia inmediata para la práctica clínica y se suman a las investigaciones en curso para desarrollar tratamientos personalizados para personas con epilepsia farmacorresistente. “Ya estamos utilizando los mapas del pulvinar para personalizar la localización de la estimulación cerebral profunda del pulvinar en pacientes con epilepsia farmacorresistente, al tiempo que seguimos estudiando cómo se relacionan estos mapas con los resultados a largo plazo,” afirma el coautor Nick Gregg, M.D., neurólogo de Mayo Clinic.

Por qué los investigadores estudiaron el pulvinar

Los investigadores identificaron el potencial terapéutico del pulvinar mientras atendían a pacientes con epilepsia farmacorresistente. Como parte de su atención clínica, a los pacientes se les implantaron electrodos en varias regiones del cerebro, incluido el pulvinar, para evaluar si la estimulación podía reducir las crisis epilépticas.

“Cuando estimulábamos el pulvinar, esperábamos observar la activación de las mismas redes cerebrales en cada ocasión,» afirma la Dra. Hermes. «Sin embargo, algunos pacientes mostraban activación de áreas cerebrales relacionadas con la visión y otros no. Ese hallazgo inesperado nos llevó a preguntarnos por qué.”

Al estudiar a 30 pacientes, los investigadores descubrieron que el pulvinar no es una estructura única y uniforme. Por el contrario, contiene regiones especializadas conectadas a diferentes redes cerebrales implicadas en la visión, la memoria, el lenguaje y la atención.

Las distancias entre estas subregiones del pulvinar eran sorprendentemente pequeñas. Regiones cerebrales separadas por tan solo 3 milímetros se conectaban a redes cerebrales completamente diferentes.

“Ese nivel de detalle significa que, si los neurólogos quieren suprimir las crisis epilépticas que se originan en esas áreas, tienen que colocar los electrodos exactamente en el lugar adecuado. Y estos hallazgos proporcionan una guía para localizar ese punto,” afirma la Dra. Hermes.

Qué significa el estudio para los tratamientos personalizados de la epilepsia

La epilepsia afecta a más de 50 millones de personas en todo el mundo. Alrededor de un tercio sigue presentando crisis epilépticas a pesar del tratamiento farmacológico. Para muchos de estos pacientes, la neuromodulación -un tratamiento que utiliza estimulación eléctrica para regular la actividad cerebral- puede ayudar a reducir las crisis.

«Estos hallazgos aportan datos que permiten explorar la posibilidad de adaptar las terapias de neuromodulación de una forma más personalizada, dirigiéndolas a las redes epilépticas específicas de cada paciente,» afirma Gregory Worrell, M.D., Ph.D., coautor del estudio y neurólogo de Mayo Clinic.

Los investigadores están estudiando ahora qué regiones del pulvinar deben estimularse -y con qué frecuencia- para controlar mejor las crisis epilépticas minimizando al mismo tiempo los efectos secundarios.

«Nuestro objetivo es hacer que la terapia sea más precisa, más uniforme y más eficaz,» afirma el Dr. Gregg.

El estudio pone de relieve la misión colaborativa de la iniciativa Bioelectronic Neuromodulation Innovation to Cure (BIONIC) de Mayo Clinic, que reúne a médicos, a científicos y a ingenieros para trasladar los avances en la ciencia del cerebro al desarrollo de terapias personalizadas de neuromodulación.

Para consultar la lista completa de autores, declaraciones y financiación, consulte el estudio.