OSLO (1 de septiembre de 2026) — Noruega inicia oficialmente una nueva era constitucional. El rey Haakon VIII ha jurado lealtad a la Carta Magna este martes ante el Parlamento (Storting), consolidando su ascenso al trono tras el fallecimiento de su padre, el rey Harald V, el pasado 28 de agosto a los 89 años.

La sobria ceremonia institucional reafirma la tradición democrática del país escandinavo, que abolió las coronaciones reales en 1908. En su primer discurso oficial, el monarca de 53 años ratificó su compromiso con el pueblo adoptando el histórico lema dinástico: «Todo por Noruega».

A su lado estuvo la princesa Ingrid Alexandra, de 22 años, quien hace historia al convertirse formalmente en la primera mujer heredera directa al trono noruego en la era moderna. La gran ausente de la jornada fue la reina consorte Mette-Marit, quien no pudo asistir debido a su delicado estado de salud tras someterse recientemente a un trasplante de pulmón.

Haakon VIII asume la jefatura del Estado en un momento de madurez institucional, pero con el reto inmediato de preservar la alta popularidad de la corona frente a los recientes desafíos de la vida pública y familiar en el entorno de la corte.