negocio del Mundial 2026

● Más de 5,5 millones de visitantes adicionales llegarían al país durante la Copa Mundial de la FIFA

  1. Las marcas, ciudades y espacios comerciales ya compiten por algo más valioso que una
    entrada y es una experiencia.
    ● El Mundial más grande de la historia impulsará una transformación en retail, turismo y
    entretenimiento. Según ESDESIGN, las experiencias híbridas entre lo físico y lo digital serán clave para
    atraer y conectar con los visitantes del torneo.
    México, junio de 2026 – La Copa Mundial de la FIFA 2026 será la edición más grande en la
    historia del torneo. Con 104 partidos y tres países anfitriones, México albergará 13
    encuentros, incluida la ceremonia inaugural en el Estadio Ciudad de México,
    convirtiéndose en el primer escenario del mundo en recibir tres inauguraciones
    mundialistas. Sin embargo, para ESDESIGN, Escuela Superior de Diseño de Barcelona, el
    principal impacto económico del torneo podría no ocurrir dentro de los estadios, sino
    fuera de ellos. El Mundial se perfila como una oportunidad sin precedentes para que
    ciudades, marcas, comercios y espacios públicos compitan por atraer la atención, el
    tiempo y el consumo de millones de visitantes a través de experiencias diseñadas para
    generar interacción, recuerdo y conexión emocional.
    La oportunidad es significativa, ya que, los grandes eventos deportivos generan entre
    717.000 y 927.000 millones de dólares anuales en turismo, equivalentes al 10% del gasto
    turístico mundial, según ONU Turismo. En México, este segmento ya representa cerca de
    3.500 millones de dólares al año, de acuerdo con la Secretaría de Turismo (Sectur).
    Además, la entidad estima que el Mundial podría atraer más de 5,5 millones de visitantes
    adicionales, impulsando nuevas inversiones y fortaleciendo sectores como hotelería,
    gastronomía, retail, entretenimiento y comercio.
    Para ESDESIGN, el torneo representa mucho más que una cita deportiva, se trata de un
    escenario donde las ciudades anfitrionas tendrán que competir por ofrecer experiencias
    capaces de extender la emoción del fútbol más allá de los 90 minutos de juego. En un
    entorno donde los consumidores buscan participación, personalización y experiencias
    memorables, el diseño de espacios se convierte en una herramienta estratégica para
    impulsar consumo, posicionar marcas y fortalecer la competitividad de los destinos.
    Esta transformación ya comienza a reflejarse en las iniciativas que acompañarán el
    Mundial, entre ellas destacan el festival gastronómico México de mis Sabores, nuevas
    rutas turísticas, intervenciones urbanas, recuperación de espacios públicos y actividades
    culturales diseñadas para complementar la experiencia deportiva y distribuir el impacto
    económico más allá de los estadios.
    La tendencia responde a cambios profundos en el comportamiento de los consumidores,
    según el Índice de Conexión 2026 de Delta Air Lines, el 79% de los viajeros globales
    considera que las experiencias presenciales tienen hoy más valor en un contexto donde
    gran parte del contenido digital puede ser alterado o generado mediante inteligencia
    artificial. Además, el 73% afirma haber visitado un destino después de descubrirlo

ESDESIGNbarcelona.com
previamente en internet, demostrando cómo la experiencia física y la digital se
complementan cada vez más.
En este contexto cobran fuerza las llamadas experiencias phygital, que integran
tecnología y espacios físicos para generar nuevas formas de interacción. En distintos
eventos deportivos internacionales ya se han popularizado iniciativas como los torneos de
Phygital Football, donde los equipos compiten primero en simuladores de fútbol virtual y
luego trasladan el marcador a una cancha real; los retos de penales en realidad virtual,
que combinan balones físicos con entornos digitales interactivos; o los llamados Smart
Goals, estructuras que transforman una práctica deportiva tradicional en una experiencia
gamificada mediante sensores, proyecciones y clasificaciones en tiempo real.
Para los expertos de ESDESIGN, estas propuestas reflejan cómo el diseño está
evolucionando de una función estética a una herramienta de negocio capaz de generar
valor para marcas, consumidores y ciudades. «Durante años las marcas invirtieron para ser
visibles durante los grandes eventos deportivos. Hoy el reto es mucho más complejo,
necesitan generar experiencias capaces de involucrar activamente al consumidor. El
Mundial 2026 mostrará cómo el diseño de espacios, la tecnología y la interacción se han
convertido en herramientas de negocio para captar atención, aumentar el tiempo de
permanencia y fortalecer la relación entre las personas y las marcas».
La oportunidad también tiene una dimensión empresarial relevante, segun estudios
internacionales como BrandXR – Phygital Retail Experiences muestran que las compañías
que incorporan experiencias apoyadas en realidad aumentada registran incrementos de
entre 20% y 40% en sus tasas de conversión. Además, el 65% de los consumidores ya
prefiere experiencias de compra que combinen componentes físicos y digitales, mientras
que entre la Generación Z el interés por este tipo de interacciones supera el 90%.
En consecuencia, el Mundial 2026 se perfila como una plataforma donde el diseño de
experiencias influirá directamente en la capacidad de las marcas para conectar con los
visitantes, generar engagement y convertir la emoción deportiva en oportunidades de
consumo. La competencia ya no estará únicamente en los estadios, sino también en
centros comerciales, espacios públicos, activaciones de marca, zonas de entretenimiento
y entornos urbanos diseñados para amplificar la experiencia del aficionado.
México se prepara así para recibir uno de los eventos deportivos más importantes del
planeta, pero también para convertirse en un laboratorio de la economía de la
experiencia, Para ESDESIGN, el legado más importante del Mundial podría medirse no
solo en cifras de turismo o infraestructura, sino en la capacidad de las ciudades y las
empresas para transformar cada interacción en una ventaja competitiva de largo plazo,
porque en 2026, el verdadero partido también se jugará fuera de la cancha.