Ciudad de México, abril 2026.- Investigadores de Mayo Clinic han desarrollado un nuevo método para identificar qué proteínas son más propensas a desencadenar una respuesta inmunitaria — un hallazgo que podría ayudar a mejorar la atención en trasplantes, la medicina regenerativa y otras áreas en las que el sistema inmunitario desempeña un papel fundamental. Los resultados, publicados en Biomaterials, cuestionan una suposición común en el campo de que todas las proteínas tienen la misma probabilidad de provocar reacciones inmunitarias.
| Una nueva técnica de Mayo Clinic identifica las proteínas que desencadenan respuestas inmunitarias en trasplantes y en implantes Ciudad de México, abril 2026.- Investigadores de Mayo Clinic han desarrollado un nuevo método para identificar qué proteínas son más propensas a desencadenar una respuesta inmunitaria — un hallazgo que podría ayudar a mejorar la atención en trasplantes, la medicina regenerativa y otras áreas en las que el sistema inmunitario desempeña un papel fundamental. Los resultados, publicados en Biomaterials, cuestionan una suposición común en el campo de que todas las proteínas tienen la misma probabilidad de provocar reacciones inmunitarias. «Algunas proteínas pueden desencadenar una respuesta muy intensa incluso cuando solo permanecen cantidades mínimas, mientras que otras resultan mucho menos problemáticas», afirma Leigh Griffiths, Ph.D., MRCVS, autor sénior del estudio y un investigador en Mayo Clinic.»Esto nos proporciona una hoja de ruta mucho más clara para diseñar biomateriales más seguros y duraderos.» El enfoque del equipo combina dos factores: la cantidad presente de cada proteína y la intensidad con la que activa el sistema inmunitario. Al integrar estas mediciones, los investigadores pueden clasificar las proteínas desde las más inmunogénicas hasta las menos inmunogénicas, lo que permite identificar cuáles son las más relevantes. Los investigadores denominan a esta medición Ratio of Immunogenicity (Índice de Inmunogenicidad), o ROI. Su aplicación a cientos de proteínas reveló patrones que anteriormente no se habían reconocido con claridad. Uno de los hallazgos más llamativos estuvo relacionado con las mitocondrias -estructuras intracelulares conocidas principalmente por su función en la producción de energía. El estudio determinó que las proteínas mitocondriales tenían una probabilidad mucho mayor de provocar respuestas inmunitarias intensas que las proteínas procedentes de otras partes de la célula, y representaban más de una cuarta parte de las proteínas más inmunogénicas identificadas. Es probable que las mitocondrias hayan evolucionado a partir de bacterias ancestrales, y esa historia evolutiva podría ayudar a explicar por qué el sistema inmunitario parece especialmente sensible a ellas cuando quedan expuestas. «Creemos que el organismo nunca ha aceptado plenamente a las mitocondrias como parte propia — normalmente permanecen ocultas en el interior de la célula, y cuando se exponen, el sistema inmunitario puede seguir reconociéndolas como extrañas», señala el Dr. Griffiths. Las implicaciones van más allá de la ingeniería de tejidos. Según los investigadores, la misma estrategia podría ayudar a identificar las dianas inmunitarias más relevantes en el trasplante de órganos, las enfermedades infecciosas y la biología del cáncer. En el ámbito del trasplante, por ejemplo, clasificar las proteínas más inmunogénicas podría, con el tiempo, ayudar a los científicos a desarrollar mejores biomarcadores para detectar el rechazo de forma más precoz o guiar terapias más dirigidas. El trabajo también se alinea con la iniciativa estratégica Genesis de Mayo Clinic al impulsar la ciencia necesaria para crear productos de medicina regenerativa de nueva generación. El laboratorio del Dr. Griffiths ya está utilizando estos conocimientos para perfeccionar tejidos bioingenierizados destinados al uso clínico, con el objetivo de eliminar las proteínas con mayor probabilidad de causar reacciones inmunitarias perjudiciales, preservando al mismo tiempo la estructura necesaria para la cicatrización y la integración. «Este estudio cubre una laguna crítica en el conocimiento», afirma el Dr. Griffiths. «Si queremos desarrollar terapias regenerativas además de implantes que sean verdaderamente seguros y eficaces, necesitamos comprender no solo que el sistema inmunitario está reaccionando, sino exactamente frente a qué está reaccionando. Esa comprensión es lo que permitirá trasladar mejores productos a los pacientes.» |
