Por tercera ocasión en menos de un mes, médicos, enfermeros y personal operativo del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) tomaron las calles del país para exigir mejoras salariales inmediatas y denunciar desabasto crítico de insumos básicos en los centros de atención médica.

Las demandas del sector salud: 10% de incremento directo

La inconformidad escaló tras el acuerdo salarial alcanzado entre las autoridades y la cúpula sindical, el cual fijó un incremento de solo 2.9% al salario base, cifra ubicada 0.70 puntos porcentuales por debajo de la inflación general. Los trabajadores exigen una reestructuración contractual que garantice condiciones dignas para la atención ciudadana.

  • Aumento exigido: 10% de incremento directo al salario base de los trabajadores.
  • Propuesta oficial rechazada: 2.9% de ajuste previo y un paquete posterior del 4% directo con 4% en prestaciones.
  • Presupuesto en juego: 12,000 millones de pesos (aproximadamente 620 millones de dólares) anunciados por la dirección general.
  • Plazas prometidas: Basificación de 11,000 trabajadores y contratación de 2,500 médicos especialistas en cuatro meses.
  • Exigencia política: Destitución inmediata del dirigente sindical Rafael Olivos.

Testimonios en la trinchera: Carencias que ponen en riesgo vidas

El malestar de la base trabajadora abarca no solo el tema económico, sino las precarias condiciones logísticas y operativas en las que brindan servicio diario a millones de derechohabientes en todo el territorio mexicano.

“Hemos llegado al hartazgo, por eso nos encontramos en las calles y no en los hospitales. Esto es un problema social, no solo interno. La sociedad debería estar interesada, el que está siendo más afectado es el derechohabiente”, expresaron manifestantes en los plantones frente a las sedes del IMSS.

Israel Palacios, camillero con 31 años de servicio en el Estado de México, denunció fallas operativas graves que vulneran la seguridad de pacientes y empleados durante los traslados de urgencia.

“En una ocasión nos dieron una ambulancia sin frenos. Teníamos que hacer el servicio, porque si no se hace la hemodiálisis a la persona, se le hace ácida la sangre. Los cinturones para las camillas no hay cómo sujetarlos, improvisamos con sábanas y vendas”, relató Palacios.

El plan de 12 puntos de Zoé Robledo no logra contener las marchas

Pese a que el director del IMSS, Zoé Robledo, anunció un plan de acción con 12 medidas prioritarias a implementarse en un plazo de cuatro meses —incluyendo refuerzo a urgencias y compra de equipo especializado—, la dirigencia sindical no ha recuperado la confianza de los agremiados.

Los inconformes advierten que mantendrán los plantones en la capital y movilizaciones en las delegaciones estatales hasta que se concrete una mesa de negociación directa sin intermediación de la actual dirigencia del sindicato.

¿Consideras que el presupuesto anunciado por el IMSS es suficiente para resolver las carencias del sistema de salud pública en México? Déjanos tu opinión en los comentarios.