Por Reuters
El presidente Donald Trump afirmó este martes que “México es el epicentro de la violencia de los cárteles” y sostuvo que es “inaceptable” que Estados Unidos comparta una frontera de 2 mil millas con un territorio que, según dijo, está controlado por organizaciones criminales, por lo que señaló que México debe recuperar el control de su suelo frente a estos grupos.
“México es el epicentro de la violencia de los cárteles. Desafortunadamente, es inaceptable que los Estados Unidos compartan una frontera de 2 mil millas con un territorio controlado por cárteles enemigos. Por lo tanto, México debe recuperar el control de su suelo de manos de los enemigos de la humanidad”, afirmó Trump durante su discurso ante la 81ª Asamblea General de la ONU en Nueva York.
A pesar de sus señalamientos sobre la situación en México, Trump destacó la relación que mantiene con el gobierno de México, encabezado por la presindenta Claudia Sheinbaum, y aseguró que ambos países han avanzado en la lucha contra los grupos criminales. “Me siento muy orgulloso de decirles que tenemos una relación muy buena con el gobierno mexicano. Hemos dado grandes pasos, pasos muy grandes con México. Ellos tampoco quieren a los cárteles”, dijo.
Los señalamientos contra México formaron parte de la exposición de Trump sobre su estrategia contra los grupos del narcotráfico en el hemisferio occidental. El presidente estadounidense señaló que, al asumir el cargo, designó a los cárteles de la droga como organizaciones terroristas extranjeras y desplegó a las fuerzas armadas de Estados Unidos para combatirlos.
Trump comparó a los cárteles con ISIS y afirmó que son “enemigos en guerra con la civilización” que utilizan el asesinato, la violación, la tortura y la extorsión como instrumentos de terror. También sostuvo que Estados Unidos ha realizado decenas de ataques contra embarcaciones de narcotráfico y aseguró que esas acciones han destruido 97% de las drogas que llegan por mar.
El presidente estadounidense agregó que, cuando desaparezca la amenaza de los cárteles, la situación de la región cambiará. “Y cuando llegue ese día, toda esta región será un lugar mejor, más seguro y más hermoso en el cual vivir y prosperar”, afirmó.
Trump presentó estas acciones como parte de una política para ampliar la presencia y el poder militar de Estados Unidos en el hemisferio occidental. Antes de referirse a México, sostuvo que durante décadas distintas administraciones estadounidenses permitieron que una parte de la región estuviera dominada por pandillas y cárteles de la droga.
También vinculó esa situación con lo que describió como migración incontrolada y presencia de adversarios extranjeros.
“Estamos reafirmando el poder estadounidense, incluido el poder militar estadounidense donde sea necesario en nuestra región y en todo el mundo, para crear un futuro más seguro para todos nosotros”, afirmó.
México y Cuba, dentro de la política hacia el hemisferio
Después de referirse a México, Trump habló de Cuba y sostuvo que su gobierno busca un cambio fundamental en la situación de la isla.
Afirmó que el régimen cubano se encuentra bajo una presión que, según dijo, es la mayor que ha enfrentado y lo describió como un Estado fallido. También señaló que el secretario de Estado, Marco Rubio, participa en negociaciones con Cuba.
Trump sostuvo que Estados Unidos no permitirá que otros países funcionen como refugio para adversarios extranjeros y afirmó que Cuba ha mantenido durante décadas vínculos con grupos que calificó como radicales dentro de Estados Unidos.
Afirmó que en enero las fuerzas armadas de Estados Unidos realizaron una operación militar en Caracas, ingresaron a una base militar y arrestaron a Nicolás Maduro.
Según Trump, después de esa operación cientos de presos políticos venezolanos fueron liberados y su administración comenzó a trabajar con líderes de Venezuela para establecer un nuevo escenario para el país.
El presidente estadounidense también recordó que en agosto se firmó un acuerdo petrolero que abarca 65 mil millones de barriles y que, según dijo, beneficiará tanto a Venezuela como a Estados Unidos y contribuirá a reducir los costos de la energía a nivel mundial.
Trump sostuvo que la situación venezolana demuestra que Estados Unidos no permitirá amenazas contra su seguridad en el hemisferio occidental y afirmó que, si es necesario, utilizará su poderío militar para proteger los intereses nacionales estadounidenses.
