Tendrá la capacidad de procesar más de 2 mil litros de agua cada segundo y permitirá incrementar hasta en 45 % la disponibilidad de agua para Tijuana y Playas de Rosarito
Como parte de la estrategia impulsada por la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para fortalecer el abasto de agua potable para casi dos millones de habitantes de Tijuana y Playas de Rosarito, en Baja California, el Gobierno de México colocó hoy la primera piedra de la planta desalinizadora de Rosarito, que será la más grande de América Latina y a la que se le destinará una inversión de más de 15 mil millones de pesos (mdp), de los cuales la federación destinará casi 10 mil 500 mdp.
El Director General de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), Efraín Morales López, acompañado por la Gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, detalló que la planta tendrá la capacidad de desalinizar más de 2 mil litros de agua cada segundo, volumen que permitirá fortalecer el abasto de agua potable para las familias de Tijuana y Playas de Rosarito.
Esta obra, abundó, permitirá incorporar una fuente de agua potable mediante la desalinización del agua de mar, y, con ello, incrementar hasta en 45 por ciento la disponibilidad de agua en la región.
Además, será de alta eficiencia energética y contará con procesos de tratamiento de última generación, lo cual permitirá reducir los costos de operación y, por tanto, impedirá el alza en las tarifas para la población.
Hizo énfasis en que la colocación de esta primera piedra es un hecho histórico, debido a que se comienza la construcción de una infraestructura que atenderá una necesidad básica y urgente de Tijuana y Playas de Rosarito, que tienen un déficit de agua potable debido a su crecimiento.
Ante ello, refirió que, por instrucciones de la Presidenta Claudia Sheinbaum, los gobiernos de México y del Estado de Baja California desarrollaron el proyecto de esta obra que, a su conclusión en 2029, será la más grande y moderna de América Latina.
Además, señaló que el Estado desarrollará obras complementarias con una inversión estimada de 4 mil 600 mdp, las cuales mejorarán la distribución al interior de las colonias, con el fin de que las familias cuenten con agua en sus hogares.
La Gobernadora Marina del Pilar Ávila hizo énfasis en la importancia de la desalinizadora para la entidad, ya que la ampliación de las fuentes de abastecimiento de agua en la región es estratégica para reducir la dependencia del río Colorado. Reiteró que esta planta será financiada completamente con recursos públicos, tanto federales como estatales, por lo que no representará un incremento en la tarifa de agua para los usuarios.
De esta manera, el Gobierno de México y el Gobierno de Baja California suman esfuerzos para ampliar las fuentes de abastecimiento, fortalecer la disponibilidad de agua potable y dar mayor certeza a las familias de Tijuana y Playas de Rosarito, una región altamente vulnerable en materia hídrica.
