Destacando la celebración masiva en el Ángel de la Independencia con más de 400,000 personas. El directivo calificó de «extraordinaria» a la afición y resaltó la unión a través del fútbol, en medio de la organización del Mundial 2026. Más información está disponible en el sitio oficial de la FIFA.
Una marea tricolor con banderas, espuma y cornetas desbordó la avenida más importante de Ciudad de México y se extendió por kilómetros, con celebraciones que se prolongaron hasta la madrugada. Infantino, que estuvo presente en México durante el partido inaugural en el Estadio Azteca, mantiene una apretada agenda entre los tres países sedes mundialistas. La tarde del jueves el presidente de la FIFA estuvo presente en el Estadio BC Place de Vancouver, en la Columbia Británica (Canadá) en el triunfo del anfitrión frente a la selección de Qatar (6-0). Unas horas antes, Infantino compartió un video con Jorge Campos donde bromeaban sobre si el icónico arquero mexicano, ahora comentarista deportivo, fungiría como su representante en el Estadio Guadalajara durante el duelo de la selección mexicana. El mensaje de unidad de Infantino forma parte de un intento de pasar página a las críticas que acusan a la FIFA de pasividad en la organización de una Copa del Mundo en medio de tensiones geopolíticas donde Estados Unidos, el principal anfitrión del torneo, es protagonista. Tal es el caso de Omar Artan, el árbitro somalí al que el Gobierno estadounidense negó la entrada a su territorio antes del inicio del torneo, y el rígido permiso de estancia para que la selección de Irán ingrese únicamente al país norteamericano para disputar sus partidos de Mundial, sin pasar la noche en territorio estadounidense. “No controlamos todo. Tenemos que respetar el hecho de que no somos los reyes del mundo, no controlamos a los gobiernos, somos una organización deportiva. Queremos unir al mundo. Si me quieren criticar, critíquenme”, lanzó Infantino en la rueda de prensa previa a la inauguración del Mundial, donde solicitó poner el foco en el fútbol.
