CIUDAD DE MÉXICO. 16 de junio de 2026.- Arrancó el torneo de futbol internacional más importante del mundo y la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey son el escenario. Mientras la conversación, en dicho contexto, suele concentrarse en infraestructura deportiva, turismo o movilidad de personas; existe otra operación igual de relevante que también enfrentará una presión creciente: la logística urbana.

Ilan Epelbaum, director general de Mail Boxes Etc en México, explica que las tres ciudades mexicanas que albergarán partidos del torneo ya operan bajo condiciones complejas en cuanto a movimiento de mercancías. La combinación de densidad poblacional, congestión vial, crecimiento del comercio electrónico y patrones de consumo cada vez más exigentes está transformando la forma en que se realizan las entregas en estos centros urbanos del país.

En este contexto, advierte que el verdadero reto no consiste únicamente en mover más mercancías, sino en hacerlo de forma eficiente en ciudades donde cada vez resulta más difícil desplazarse.

“Cuando hablamos de logística urbana solemos pensar en distancias, pero en ciudades como Ciudad de México, Guadalajara o Monterrey el principal desafío no son los kilómetros, sino la eficiencia en toda la cadena de suministro” para recorrerlos”, explica Ilan Epelbaum, director general de Mail Boxes Etc. México.

Los datos reflejan la magnitud del desafío. De acuerdo con el TomTom Traffic Index, Ciudad de México registra niveles de congestión del 75.9%, con un promedio de 184 horas perdidas al año en tráfico durante horarios pico. Guadalajara presenta una congestión de 63.3% y 126 horas perdidas, mientras que Monterrey registra 48.0% y 89 horas respectivamente.

Estas cifras evidencian, desde antes del contexto futbolístico, ya enfrentan importantes desafíos de movilidad. Para la logística de última milla, esto implica mayores tiempos de traslado, menor predictibilidad operativa y una necesidad constante de ajustar rutas y horarios de entrega.

La presión se vuelve aún más relevante al considerar el crecimiento sostenido del comercio electrónico. La AMVO reporta que el comercio electrónico minorista alcanzó un valor de 941 mil millones de pesos, un crecimiento anual de 19.2%, mientras que el número de compradores digitales llegó a 77.2 millones de personas en el país.

Sin embargo, en escenarios como el actual en el que las ciudades que de por sí ya tienen un alto dinamismo logístico, reciben más visitantes, más vehículos y procesan más entregas que nunca, uno de los errores más comunes al analizar la logística urbana consiste en asumir que la complejidad depende únicamente de la distancia recorrida. ​

En realidad, explica Epelbaum, durante el presente mes y el siguiente, una entrega de pocos kilómetros requiere del mismo nivel de eficiencia, precisión y recursos que un trayecto considerablemente más largo, si se realiza dentro de una zona altamente congestionada.

“La expectativa del consumidor sigue siendo la misma: recibir rápido y sin contratiempos. Pero las ciudades se están volviendo cada vez más complejas de operar. El desafío para la logística moderna es entregar más en espacios donde moverse resulta cada vez más difícil”, señala Epelbaum.

Este fenómeno no es exclusivo de México. El Foro Económico Mundial ha advertido que el crecimiento del comercio electrónico y la concentración urbana están incrementando la presión sobre las redes de distribución en ciudades de todo el mundo, obligando a empresas y autoridades a replantear la forma en que se realizan las entregas urbanas.

Desde esta perspectiva, el torneo que se disputa parcialmente en México este verano no representa únicamente un evento deportivo de gran escala. También funciona como una muestra anticipada de los desafíos que enfrentarán las ciudades en los próximos años: más movilidad, mayor demanda de servicios y una creciente necesidad de mantener flujos eficientes de mercancías en entornos urbanos cada vez más complejos.

Las ciudades sede del certamen de futbol internacional en México, estarán bajo la mirada de millones de personas durante el torneo. Pero para la logística, la verdadera prueba no será recibir visitantes, sino demostrar que es posible mantener operando con eficiencia en ciudades donde la densidad urbana, el tráfico y las nuevas dinámicas de consumo están redefiniendo las reglas del juego.