Mientras aumenta el escrutinio sobre cómo se promociona la categoría, las búsquedas de imágenes y videos “sin alcohol” crecieron 322%. Getty Images analiza por qué construir códigos visuales propios puede convertirse en una decisión de marca, confianza e inversión.
Ciudad de México, a 24 de agosto de 2026. – Las bebidas sin alcohol están ganando espacio en nuevos momentos de consumo y entre los consumidores. La tendencia ya se refleja en la demanda de contenido: de acuerdo con una investigación de Getty Images. las búsquedas de imágenes y videos relacionadas con “sin alcohol” crecieron 322%, en el último año.
Pero el crecimiento de la categoría viene acompañado de mayor escrutinio. Una investigación de la revista académica Drug and Alcohol Review de Flinders University, encontró que adolescentes que habían visto publicidad de productos cero alcohol, asociados con marcas de bebidas alcohólicas mostraban actitudes más favorables y una mayor intención de consumir productos con alcohol de esas marcas. Si bien el estudio identifica una asociación y no establece una relación causal, sus resultados han reabierto la discusión sobre los límites entre promocionar una alternativa “0,0” y reforzar indirectamente una marca de alcohol.
La conversación ya empieza a tener expresiones concretas en Latinoamérica. Durante el Mundial 2026, organizaciones civiles en México cuestionaron la presencia y promoción de bebidas sin alcohol vinculadas a marcas de cerveza en los Fan Fest, particularmente por el uso de logos, colores y otros elementos de identidad compartidos con sus versiones con alcohol.
Para las marcas del sector, la discusión no es solo sobre reputación. A medida que aumenta la inversión alrededor de una categoría en crecimiento, utilizar códigos visuales prácticamente idénticos a los de sus versiones con alcohol puede abrir cuestionamientos regulatorios y afectar la confianza del consumidor. En un contexto donde cada inversión de marketing y publicidad está bajo presión para demostrar resultados, diferenciar visualmente el “0,0” también empieza a convertirse en una decisión de negocio.
El 0,0 necesita algo más que una etiqueta diferente
Un reporte de NIQ, reveló que el 92% de quienes compran bebidas sin alcohol también compra bebidas alcohólicas, es decir, la categoría está ampliando opciones y ocasiones de consumo, desde encuentros sociales fuera de los fines de semana, hasta momentos posteriores al ejercicio o en espacios de entretenimiento.
Sin embargo, según la investigación de Getty Images, visualmente, una gran parte de la publicidad continúa reproduciendo los mismos códigos visuales asociados al alcohol: mismas latas, la misma estética de bar, el mismo ambiente. La única diferencia parece ser la etiqueta de “cero alcohol”.
| “Durante mucho tiempo aprendimos a reconocer ciertos códigos visuales como sinónimo de celebración: el brindis, la botella, la noche o el bar. El reto aparece cuando una categoría que quiere construir un significado diferente utiliza exactamente los mismos signos visuales para comunicarlo. Una imagen es mucho más que una decisión estética. Una narrativa visual coherente y con propósito define las asociaciones que estamos construyendo alrededor de una marca. Para la categoría de bebidas cero alcohol, desarrollar un lenguaje visual propio puede ser tan importante como desarrollar el producto mismo”, señaló Samuel Malave, Gerente de Investigación Creativa en Getty Images. |
De replicar códigos a construir una categoría
De acuerdo con el experto, la oportunidad está en dejar de representar a las bebidas sin alcohol únicamente a partir de aquello que eliminan y comenzar a construir narrativas alrededor de lo que permiten: nuevas ocasiones, rituales, formas de pertenencia y maneras de socializar.
A partir de su investigación visual, Malave, identifica tres territorios que las marcas pueden considerar al desarrollar contenido visual para esta categoría:
- Mostrar el momento antes que el producto. Las bebidas cero alcohol pueden participar en muchas más ocasiones que el bar o la fiesta. Mostrar a las personas y el contexto permite ampliar las posibles asociaciones de la categoría.
- Construir pertenencia sin depender de los códigos del alcohol. Socializar, celebrar y compartir no son experiencias exclusivas del consumo de alcohol. Mostrar esa cercanía, puede comunicar diversión, pero sin necesidad de repetir los mismos códigos.
- Entender el contexto local. La conversación y la regulación alrededor de las bebidas sin alcohol no evolucionan de la misma manera en todos los mercados de la región. Para las marcas que quieren crecer en el mercado latino, mostrar una identidad local y consistente debe convivir con la sensibilidad cultural, regulatoria y social de cada país.
En una categoría que crece al mismo tiempo que aumenta el escrutinio sobre su promoción, la oportunidad para las marcas no está únicamente en vender una versión sin alcohol, sino en construir un significado propio para el “0,0”. La diferenciación visual deja así de ser solamente una decisión creativa para convertirse en una herramienta que puede contribuir a generar confianza, reducir riesgos y proteger la inversión de marca
