La participación laboral femenina en México creció 14 puntos porcentuales entre inicios de los 2000 y 2022-2024.Las trabajadoras por cuenta propia ganan en promedio 5,700 pesos al mes; los hombres, 9,600.Solo 3.4% de las mujeres que trabajan por su cuenta emplea a otras personas, frente a 7.5% de los hombres.
¿Las mujeres están accediendo a mejores empleos o simplemente a más empleos? Con esa pregunta, Andrea Tapia, Maestrante en Políticas Públicas de la Universidad Iberoamericana (IBERO), analiza una paradoja del empleo femenino: en México entran más mujeres al mercado laboral, pero no necesariamente en mejores condiciones.
Tapia retoma un estudio sobre cinco economías latinoamericanas que menciona que entre inicios de los años 2000 y 2022-2024, la participación laboral femenina aumentó 22 puntos en Chile, 14 en México, 12 en Argentina, 6 en Colombia y 4 en Brasil. México registró el segundo mayor avance del grupo, solo detrás de Chile.
En México, apunta, el avance alcanzó incluso a las madres. Entre 2003 y 2023, la participación de mujeres con hijos menores de seis años pasó de 43% a 53%; la de madres con hijos de 6 a 12 años, de 53% a 63%, y la de mujeres sin hijos menores de 13 años, de 54% a 66%.
También menciona que el promedio de escolaridad de las mujeres subió de 7.1 a 9.4 años. Según su análisis, cerca de cinco de los 14 puntos de aumento en la participación laboral se atribuyen a esa mejora educativa.
No obstante, el problema está en la calidad del empleo. “Las mujeres continúan concentrándose en un número reducido de actividades económicas”, advierte.
Cerca de una cuarta parte trabaja en el comercio y otra proporción similar en servicios personales, sectores con “menores niveles de productividad, informalidad elevada y oportunidades limitadas de crecimiento salarial”.
Brecha de ingresos y de liderazgo
Entre quienes trabajan por cuenta propia, refiere que las mujeres perciben alrededor de 5,700 pesos mensuales y los hombres cerca de 9,600, una brecha cercana a 40%.
Además, solo 3.4% de ellas emplea a otras personas, contra 7.5% de los hombres: menos negocios que crecen y generan empleo. Es decir, más de 96% de las trabajadoras por cuenta propia no tiene empleados a su cargo.
Por otra parte, indica que el 72% de las trabajadoras sin hijas o hijos labora 35 horas o más a la semana; quienes tienen de tres a cinco hijos, la proporción baja a 60%.
Para Tapia, “las responsabilidades de cuidado siguen recayendo de manera desproporcionada sobre las mujeres y pueden limitar el tiempo disponible para el trabajo remunerado”.
Aunque reconoce avances significativos en la incorporación de las mujeres al trabajo, sostiene que el desafío ahora es que accedan a empleos mejor pagados, a puestos de liderazgo y a condiciones comparables a las de los hombres.