Por Redacción

ESTADOS UNIDOS Y MÉXICO — Tras 14 meses de suspensión, Estados Unidos reanudó el ingreso de ganado mexicano a través de los cruces fronterizos de Douglas, Arizona, y Agua Prieta, Sonora. La reapertura representa un alivio significativo para los productores de Sonora y Chihuahua, principales estados exportadores de ganado bovino hacia el mercado estadounidense, y marca un paso importante para el comercio bilateral.

Sin embargo, esta reanudación ocurre en un escenario complejo: la epidemia del gusano barrenador del Nuevo Mundo se ha extendido a 30 de las 32 entidades federativas de México —quedando libres únicamente Baja California y Baja California Sur—, acumulando 38,820 casos y 1,963 casos activos hasta el 18 de agosto, de acuerdo con cifras del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica).

Infraestructura reforzada y controles estrictos

La confirmación del restablecimiento de las exportaciones fue dada a conocer por el gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, durante un enlace con la presidenta Claudia Sheinbaum desde la estación cuarentenaria de Agua Prieta. Durazo destacó que el estado retomó la actividad con instalaciones de revisión cuya capacidad fue duplicada con apoyo del Gobierno de México, permitiendo supervisar a los animales desde su origen hasta su entrega a las autoridades estadounidenses.

Por su parte, el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, atribuyó la decisión a la estrecha cooperación bilateral bajo el liderazgo de los presidentes Donald Trump y Claudia Sheinbaum, subrayando que la medida busca beneficiar a productores y consumidores de ambos lados de la frontera sin comprometer la salud animal. Roque Caza, director de Operaciones de Campo de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), confirmó que se verificó rigurosamente que los cargamentos cumplieran con todos los requisitos sanitarios.

Alertas en Sonora y estrategias de contención

La reapertura coincide con la detección reciente del primer caso de gusano barrenador en un bovino en el municipio sonorense de Álamos, a unos 17 kilómetros de la frontera con Chihuahua. Ante el hallazgo, las autoridades activaron un cerco sanitario de 20 kilómetros, aplicaron tratamientos preventivos a bovinos y liberaron 36,000 moscas estériles como parte del control biológico.

En el plano nacional, la secretaria de Agricultura y Desarrollo Rural, Columba López Gutiérrez, informó que se mantendrá un sistema de vigilancia integral y trazabilidad para rastrear al ganado desde su nacimiento hasta su ingreso a la Unión Americana. Como parte de estas acciones de contención, el Gobierno federal dispersó 40.4 millones de moscas estériles en 14 municipios de Chihuahua entre el 26 de julio y el 21 de agosto.

Con estos mecanismos de inspección reforzados, autoridades y productores enfrentan ahora el doble desafío de sostener el flujo comercial de la industria ganadera mientras contienen el avance de la plaga en el territorio nacional.