• La combinación de humedad en albercas y el uso de hisopos detonan la otitis externa.

·         El doctor Francisco Javier Saynes Marín, expresidente de la Sociedad Mexicana de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello, advierte que la automedicación con gotas puede perforar o dañar el tímpano.

Ciudad de México, julio del 2026.- Durante la temporada de calor y las vacaciones, las visitas a playas, albercas y balnearios aumentan considerablemente. Aunque nadar es una actividad saludable, la acumulación de agua en el conducto auditivo puede detonar la llamada otitis del nadador u otitis externa, una dolorosa infección bacteriana o fúngica que afecta la piel del oído.

El doctor Francisco Javier Saynes Marín, especialista en Otorrinolaringología y expresidente de la Sociedad Mexicana de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello, explicó que el riesgo se duplica cuando las personas intentan retirar el agua o limpiar sus oídos de forma inadecuada.

«La otitis externa no se contagia de persona a persona. Aparece cuando el agua queda atrapada y crea un ambiente húmedo ideal para los microbios. El peligro real surge al introducir hisopos, llaves o pasadores; estos objetos rompen la barrera natural de la piel, causando pequeñas lesiones que facilitan la entrada de bacterias», dijo el Dr. Saynes Marín.

Los síntomas de alerta incluyen dolor intenso al tocar o mover la oreja, sensación de oído tapado, comezón, baja audición y secreción de líquido. Ante estas señales, el especialista enfatiza la importancia de evitar remedios caseros o el uso de tratamientos sin supervisión profesional.

«Si presenta dolor o molestias por más de dos días, no se automedique. Aplicar gotas óticas de forma libre puede ser sumamente perjudicial, especialmente si existe una lesión previa en el tímpano que el paciente desconoce. La exploración de un otorrinolaringólogo es la única vía segura para un tratamiento efectivo», señaló el especialista.

El Dr. Saynes Marín recomendó a la población cuidados clave para proteger sus oídos:

  • Secado externo: Use una toalla limpia para secar la parte exterior tras salir del agua.
  • Gravedad natural: Incline la cabeza hacia los lados para drenar el líquido atrapado.
  • Cero objetos: Evite el uso de hisopos, dedos o pasadores dentro del conducto auditivo.
  • Consulta previa: Si nada con frecuencia, asista al médico para evaluar protectores a la medida.

Finalmente, el Dr. Saynes Marín dijo que cuidar la salud auditiva es tan vital como proteger la piel de los rayos solares para disfrutar las vacaciones y prevenir infecciones que puedan arruinar sus días de descanso.