●        Especialistas y organizaciones civiles advierten que garantizar atención integral, información clara y acompañamiento médico es clave para proteger la autonomía reproductiva en México.

Ciudad de México, junio de 2026.-. La discriminación hacia las mujeres es un problema que persiste en todas las esferas de la vida, en todas las edades y clases sociales. La Encuesta Nacional de Discriminación (Enadis) 2022, evidencia que una de cada cuatro mujeres (24.8%) ha sido discriminada por algún motivo.

Por si fuera poco, en México, actualmente, las mujeres enfrentan graves obstáculos para ejercer sus derechos reproductivos como la imposición de métodos anticonceptivos, son criminalizadas por ejercer el derecho a la interrupción de embarazos no planeados, sufren violencia obstétrica, mueren en el embarazo, en el parto o en periodo de recuperación.

Para Paula Rita Rivera Núñez, gerente operativo de Telefem, el acceso a servicios de aborto legales, seguros y libres de discriminación continúa siendo uno de los principales retos de salud pública y derechos humanos en México. “Aunque en los últimos años el país ha registrado avances importantes en materia legal, aún persisten barreras institucionales, sociales y culturales que dificultan el acceso efectivo a servicios de salud reproductiva, con lo cual sigue existiendo discriminación”.

Norma legal para proteger la integridad y la autonomía reproductiva

Hay que recordar que en el país la interrupción legal del embarazo (ILE), se garantiza mediante los procedimientos previstos en la Norma Oficial Mexicana 046-SSA2-2005, conocida como NOM046, esta refiere como aborto médico, la terminación del embarazo realizada por personal médico, en los términos y plazos permitidos.

Sin embargo, las diferencias entre legislaciones estatales, el desconocimiento de la normatividad y el estigma social continúan generando obstáculos para quienes buscan atención médica.

“El aborto forma parte de la vida reproductiva de miles de mujeres y personas con capacidad de gestar. No obstante, todavía existe una fuerte criminalización social derivada de estereotipos que asocian la maternidad como una obligación, situación que puede traducirse en discriminación, desinformación y violencia institucional”, menciona Paula Rita.

No discriminar conociendo los criterios legales

De acuerdo con GIRE (Grupo de información en reproducción elegida), el acceso a servicios de salud oportunos, seguros y libres de discriminación resulta fundamental, representando una expresión de la autonomía reproductiva; sin embargo, en gran parte del país aún persisten marcos legales que lo criminalizan, lo que puede derivar en sanciones y barreras para quienes deciden interrumpir un embarazo.

“La salud reproductiva debe garantizar atención médica libre de discriminación, lo que implica no solo disponibilidad de servicios, sino también acompañamiento integral, información clara y personal capacitado”, señala Rivera Núñez.

Acceso a información sin discriminación

Las personas usuarias tienen derecho a recibir atención bajo principios de igualdad, perspectiva de género, no discriminación, no revictimización y respeto a los Derechos Humanos, Sexuales y Reproductivos.

Desde la sociedad civil, Telefem impulsa modelos de atención centrados en la persona, con acompañamiento continuo y acceso a información confiable, lo que ha demostrado mejorar la toma de decisiones informadas, ya que brinda conexión con profesionales para acceso a orientación preventiva y  seguimiento médico, lo que resulta fundamental para que las personas puedan tomar decisiones libres e informadas sobre su salud reproductiva.

“Las personas usuarias tienen derecho a recibir orientación preventiva, de control y seguimiento, así como información confiable y acompañamiento especializado, para en lo posible reducir riesgos asociados a la desinformación y favorecer experiencias de atención más seguras y humanas”, explica Paula Rita.

Justicia reproductiva

El reto pendiente en México no se limita a la despenalización legal. También implica garantizar servicios accesibles en todo el país, fortalecer la capacitación del personal médico y eliminar las barreras sociales que aún condicionan el ejercicio pleno de los derechos sexuales y reproductivos.

En este contexto, el crecimiento de iniciativas orientadas al aborto seguro y al acompañamiento médico refleja una transformación social impulsada por años de movilización y exigencia de justicia reproductiva.

Aunque el camino todavía enfrenta desafíos, organizaciones civiles como Telefem, coinciden en que avanzar hacia servicios de salud libres de discriminación representa una condición indispensable para garantizar autonomía, dignidad y bienestar.