Una coalición de transportistas y agricultores adelantó la realización de un megabloqueo nacional el próximo lunes 24 de noviembre, como respuesta a lo que denunciaron como una ola de extorsiones, retenes irregulares y fallas en la seguridad en carreteras federales.

De acuerdo con los convocantes, dirigentes de la Asociación Nacional de Transportistas (ANTAC) señalaron que los transportistas se han visto obligados a detener operaciones ante la falta de atención a sus demandas de mayor seguridad en las vías, así como por la retención de unidades por autoridades que exigen “cuotas” para liberarlas.

“En los retenes nos piden 30 o 40 mil pesos para liberar un camión; si no pagas, lo mandan al corralón”, afirmó el vocero del gremio. Las organizaciones explicaron que el bloqueo implicará el cierre de carreteras, la toma de casetas y la presencia en aduanas de la frontera norte. Instaron a la ciudadanía a evitar viajar ese día por rutas federales.

Los transportistas han denunciado un aumento en la inseguridad: robos a unidades, asaltos en las carreteras y la exigencia de recursos para evitar el retiro de placas o el acopio de licencias digitales que, acusan, no son reconocidas por las autoridades. Además de transporte, los agricultores se sumaron al movimiento debido a pagos insuficientes por sus productos y a la crítica de que el gobierno no garantiza comercialización digna.

Estados y rutas en riesgo

Aunque no se detallaron todas las vialidades que serán bloqueadas, los organizadores advirtieron que el movimiento tendrá alcance en más de 20 estados. Entre las entidades donde se prevén mayor impacto figuran la Ciudad de México, el Estado de México, Sonora, Sinaloa, Puebla, Tamaulipas y Veracruz. Las carreteras México-Nogales, México-Querétaro y México-Puebla están entre las señaladas como posibles puntos de cierre.

Riesgo para la movilidad y logística

El anuncio del megabloqueo encendió el alerta en sectores logísticos. La interrupción del tránsito de cargas y personas puede agravar la cadena de suministro e impactar en precios y abastecimientos regionales. Los convocantes señalan que esta medida —llamada a la “comprensión de la ciudadanía” para no transitar ese día— es la última instancia antes de declararse en paro indefinido si no hay atención ágil por parte del gobierno federal.

Los transportistas también piden que se eliminen retenes irregulares en carreteras federales, que se reconozcan licencias digitales y que se liberen los trámites retenidos por falta de papelería para circular. Subrayan que la carga administrativa y la inseguridad se combinan para colocar al gremio en una situación crítica.