La ambiciosa iniciativa energética conocida como Proyecto Saguaro, promovida por la empresa Mexico Pacific Limited para construir una planta de licuefacción de gas natural (GNL) en Puerto Libertad, Sonora, se encuentra en un punto crítico, con múltiples frentes de controversia que ponen en entredicho su viabilidad social, ambiental y legal.

1. Obstáculos judiciales y demandas ambientales paralizan el avanceOrganizaciones civiles y comunidades indígenas han recurrido a la vía legal para frenar la ejecución de la obra, presentando amparos que han detenido las actividades relacionadas con la construcción del gasoducto Sierra Madre, pieza clave para el funcionamiento del proyecto.

Denuncias de impactos socioambientales y la falta de consultas previas han sido ejes de las impugnaciones, que buscan frenar un desarrollo que podría afectar ecosistemas frágiles y modos de vida tradicionales en Sonora y Chihuahua.

2. Revisión federal y evaluación de riesgos ambientalesEl gobierno federal ha respondido a las inquietudes públicas con una revisión técnica del proyecto, en la que se analiza la disponibilidad de gas, la necesidad de infraestructura adicional y las medidas necesarias para mitigar posibles efectos sobre especies en peligro de extinción como la vaquita marina.

Aunque autoridades aseguran que el proceso de revisión no indica irregularidades, las comunidades y grupos ambientalistas consideran insuficiente la respuesta estatal ante los riesgos de transformar el Golfo de California, uno de los ecosistemas marinos más diversos del mundo.

3. Presiones en el cronograma y dificultades para iniciar operacionesMientras persisten las incertidumbres legales y ambientales, Mexico Pacific ha solicitado extensiones ante autoridades internacionales para los permisos de exportación de GNL, argumentando que no podrá cumplir con los plazos originalmente establecidos debido a los retrasos en la tramitación de autorizaciones y a las complicaciones en la logística asociada.

Esto implica posponer el inicio de operaciones hasta 2032, generando dudas sobre la certeza y rentabilidad del proyecto en un mercado global cada vez más volátil frente a la transición energética.

El debate público en torno al Proyecto Saguaro sigue creciendo, con posiciones que oscilan entre la defensa de una infraestructura que podría posicionar a México como exportador estratégico de gas, y la oposición de colectivos ecologistas que advierten sobre un posible desequilibrio irreversible en uno de los mares más ricos del planeta.

Contras del Proyecto Saguaro según organismos ambientales internacionales

Organizaciones civiles, grupos ambientalistas y expertos internacionales han expuesto preocupaciones profundas en torno al Proyecto Saguaro, que van más allá de diferencias políticas y tocan aspectos ecológicos, climáticos y sociales:

1. Riesgo para la biodiversidad del Golfo de California. El Golfo de California, considerado uno de los ecosistemas marinos más biodiversos del planeta, alberga especies únicas y muchas en peligro, como la vaquita marina (Phocoena sinus), cuyos ejemplares son críticamente escasos. Incrementos significativos en el tráfico de grandes buques de gas podrían elevar el riesgo de colisiones con cetáceos y perturbar patrones de comunicación y reproducción por niveles de ruido submarino.

2. Emisiones y metas climáticasExpertos de la ONU y otras entidades han advertido que el impulso de terminales y gasoductos de gas natural licuado (GNL) podría bloquear el avance hacia objetivos climáticos, al atar inversiones a combustibles fósiles por décadas, complicando el cumplimiento de metas de reducción de emisiones.

3. Impactos socioambientales y ausencia de consulta previaLas comunidades locales y colectivos han señalado la falta de consultas previas, libres e informadas sobre rutas de gasoductos y la planta, lo que contraviene principios de derechos humanos y ambientales. Se han documentado múltiples amparos y litigios por posibles irregularidades en permisos, evaluación de impactos y omisiones en la participación pública en diversas etapas del proyecto.

4. Presión en hábitats sensibles. Organizaciones como Greenpeace y otras redes ambientales condenan la afectación directa a hábitats marinos y terrestres frágiles, que podrían sufrir cambios irreversibles ante la infraestructura y el paso de combustibles fósiles.