El precio de la gasolina en México recibirá un nuevo impulso al alza a partir del 1 de enero de 2026, cuando entren en vigor las nuevas cuotas del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicables a combustibles fósiles, informó la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
El ajuste, publicado la semana pasada en el Diario Oficial de la Federación, responde a la actualización anual contemplada en la ley, que vincula las cuotas del impuesto con la variación de la inflación registrada en 2025. Según el documento oficial, el tributo que grava a las gasolinas y al diésel se elevará en términos reales respecto al año anterior, una decisión que inevitablemente repercutirá en el bolsillo de los consumidores.
Bajo la nueva estructura, el gravamen por litro de gasolina Magna —la de menor octanaje— quedará en 6,70 pesos, mientras que la Premium se ubicará en 5,66 pesos. El diésel, básico para el transporte de mercancías y personas, tendrá una cuota de 7,36 pesos por litro. Aunque estos importes no determinan de manera automática el precio final en las bombas, suelen trasladarse de forma gradual al consumidor mientras se ajustan los estímulos fiscales semanales.
El alza del IEPS en combustibles llega en un momento delicado para millones de mexicanos, que enfrentan la temporada tradicionalmente conocida como “la cuesta de enero”, caracterizada por presiones inflacionarias y gastos acumulados tras las fiestas decembrinas. Economistas y analistas han advertido que el incremento podría ejercerse como un factor adicional de presión sobre los presupuestos familiares y los costos de transporte y logística.
Las autoridades hacendarias han insistido en que el ajuste no obedece a nuevas tasas discrecionales, sino a un mecanismo legal de actualización automático que busca mantener el valor real de la recaudación fiscal frente a la inflación. No obstante, grupos de consumidores y sectores productivos han expresado su preocupación por el impacto sobre la movilidad, el costo de productos básicos y la inflación general de principios de año.
Además de los combustibles, otras categorías gravadas por el IEPS, como las bebidas azucaradas y tabacos labrados, también verán incrementos a partir de enero, de acuerdo con Hacienda. Estas modificaciones forman parte del paquete de ajustes fiscales que acompañan la entrada al nuevo año y que, según algunos economistas, podrían incidir en la percepción de costos de vida más altos en el corto plazo.