Este jueves 27 de noviembre de 2025 quedará marcado como un día decisivo en la vida institucional del país: Alejandro Gertz Manero presentó formalmente su renuncia al cargo de titular de la Fiscalía General de la República (FGR), cargo que ocupaba desde 2019, y aceptó una propuesta de la presidenta para asumir una embajada en el exterior.

En una carta enviada a Senado de la República, con fecha de hoy y dirigida a su presidenta, Laura Itzel Castillo Juárez, Gertz Manero señala que la jefa del Ejecutivo federal —Claudia Sheinbaum— “me ha propuesto como embajador de México ante un país amigo”. Ante ello, asegura que, “a partir de esta fecha y con todos los efectos legales que correspondan”, deja su cargo como fiscal general.

El Senado recibió el oficio y se alista para reanudar la sesión a fin de dar trámite formal a la dimisión. En tanto, la ley establece que el reemplazo de Gertz Manero deberá seguir el procedimiento constitucional previsto: la Cámara propondrá una terna, la Presidencia designará candidato, y el Senado ratificará al nuevo titular de la FGR con cuando menos dos tercios de los votos.

Perfil de la salida: de la FGR a la diplomacia

Durante su carta de renuncia, Gertz Manero expresó que la embajada representa “una nueva tarea que me honra y que agradezco”, con la intención de “continuar sirviendo a mi país” desde el ámbito internacional.

Con 86 años de edad y tras seis años al frente de la Fiscalía —fue el primer fiscal general luego de la reforma que creó la FGR— su retiro anticipado a poco más de dos años de concluir su periodo (2028) pone fin a una etapa decisiva en la procuración federal de justicia. En lo inmediato, la titularidad interina de la FGR recaerá en la o el encargado de despacho de la Fiscalía Especializada de Control Competencial, conforme al ordenamiento legal vigente.

Contexto y reacciones: incertidumbre y expectativa

La renuncia ocurre en medio de una atmósfera de alta tensión política e institucional. En las últimas semanas se habían intensificado rumores sobre la posible salida del fiscal, luego de reacomodos en la estructura del poder y cuestionamientos al desempeño de la FGR.

Al respecto, la presidenta Sheinbaum había admitido esta mañana haber recibido una carta del Senado relacionada con la continuidad de Gertz Manero, y señaló estar en análisis con su equipo jurídico. Pero evitó confirmar la renuncia, lo que alimentó especulaciones.

Ahora, con el anuncio oficial, la designación de un nuevo fiscal se perfila como una de las decisiones más importantes de los próximos días. Más allá de nombres, lo que está en juego es el rumbo de la política de procuración federal: la percepción ciudadana sobre la justicia, la credibilidad de las instituciones, y las prioridades en investigaciones de alto impacto.

Qué sigue: proceso de sucesión y reconfiguración institucional

El Senado ratificará la renuncia de Gertz Manero y convocará al Ejecutivo para enviar una terna de candidatos. En lo inmediato, la FGR quedará bajo conducción interina, mientras se evalúan perfiles para la titularidad definitiva. La transición se perfila como una oportunidad para revisar políticas de combate a la impunidad, fortalecer investigaciones pendientes y reconfigurar prioridades institucionales.

Este giro abre un nuevo capítulo en la historia reciente de la justicia federal en México. La expectativa ahora recae en quién asuma el cargo y cómo se reorientará la FGR en esta nueva etapa.