En una sesión extraordinaria marcada por confrontaciones físicas, protestas de oposición y acusaciones de imposición, el Congreso de la Ciudad de México aprobó ayer la reforma constitucional que elimina el Instituto de Transparencia, Acceso a la Información Pública, Protección de Datos Personales y Rendición de Cuentas de la Ciudad de México (INFO-CDMX) y lo sustituye por un órgano sectorizado en la Secretaría de la Contraloría General con un solo comisionado.
Con 45 votos a favor por parte de Morena y las bancadas afines, la iniciativa fue aprobada en lo general, mientras que integrantes del Partido Acción Nacional (PAN), el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y Movimiento Ciudadano abandonaron el pleno en señal de protesta. Los legisladores opositores denunciaron que la aprobación se realizó “a modo”, al tiempo que aseguraron que reducir la estructura del INFO-CDMX a un solo comisionado atenta contra los contrapesos y limita el derecho ciudadano de acceso a la información pública.
La protesta escaló durante la sesión. Diputadas del PAN, entre ellas Daniela Álvarez, subieron a la tribuna para tratar de impedir la discusión del dictamen, lo que provocó jaloneos, empujones y golpes entre legisladoras de diferentes bancadas antes de completar la votación. En videos que circularon en redes se observa cómo la diputada morenista Yuriri Ayala jala del brazo y el cabello a una legisladora panista, lo que obligó a que una de las diputadas lesionadas fuera atendida por personal médico del Congreso.
Tras el altercado, la sesión fue suspendida momentáneamente y posteriormente reanudada en el salón Benito Juárez, frente al Zócalo capitalino, con la mayoría de legisladores afines a Morena. La oposición se retiró por completo, rechazando participar en lo que calificaron como un proceso carente de deliberación plena.
Los legisladores opositores también señalaron que esta modificación representa un retroceso en materia de transparencia, al concentrar funciones que antes correspondían a un órgano colegiado en un solo cargo vinculado a la Contraloría capitalina. Asimismo, advirtieron que la desaparición del INFO-CDMX podría debilitar los mecanismos de control y rendición de cuentas en la administración pública local.
La reforma aprobada establece un plazo de 180 días naturales para que el Congreso local adecue las leyes secundarias que permitan la implementación del nuevo órgano sectorizado, que asumirá las funciones del INFO-CDMX conforme a la normativa constitucional vigente.