La Comisión Federal de Electricidad (CFE) ha intensificado durante los últimos meses un proceso de modernización de su infraestructura con el objetivo de garantizar el suministro de energía eléctrica en todo el país durante 2026, un año que se anticipa con una alta demanda por el crecimiento industrial, urbano y comercial.
El programa de fortalecimiento contempla la rehabilitación de centrales generadoras, la incorporación de nuevas unidades de producción, así como la modernización de redes de transmisión y distribución, consideradas por la empresa como piezas clave para asegurar la estabilidad del sistema eléctrico nacional.
De acuerdo con información de la propia CFE, las acciones se concentran en mejorar la eficiencia de las plantas existentes, reducir fallas operativas y ampliar la capacidad instalada, particularmente en regiones donde se prevé un mayor consumo energético. Este proceso también busca disminuir la dependencia de importaciones y fortalecer la soberanía energética del país.
Uno de los ejes centrales de la estrategia es la actualización tecnológica de equipos que han superado su vida útil, así como la puesta en marcha de nuevas centrales con mejores estándares de eficiencia y control ambiental. La empresa sostiene que estas inversiones permitirán responder con mayor solidez a los picos de demanda que se presentan durante las temporadas de calor extremo y a los requerimientos del sector productivo.
Además, la CFE ha señalado que el plan de modernización incluye mejoras en los sistemas de transmisión para reducir pérdidas técnicas y garantizar una distribución más estable, lo que impacta directamente en la continuidad del servicio para hogares, comercios e industrias.
Con este conjunto de medidas, la empresa busca posicionarse como el eje principal del suministro eléctrico nacional en 2026 en un contexto donde la energía se ha convertido en un factor estratégico para el desarrollo económico y la seguridad energética del país.