Un grave accidente ferroviario se registró la noche del domingo en la provincia de Córdoba, cuando dos trenes de alta velocidad colisionaron tras el descarrilamiento de uno de ellos en las inmediaciones de la localidad de Adamuz, dejando al menos 39 personas fallecidas y más de un centenar de heridos.
El siniestro ocurrió alrededor de las 19:39 horas locales cuando un tren de la compañía Iryo, que circulaba desde Málaga con destino a Madrid, se salió de la vía en un tramo recto recién renovado, cruzando a la vía contigua por la que transitaba un convoy de Renfe con dirección a Huelva. El impacto provocó el descarrilamiento de ambos trenes, con varios vagones gravemente dañados y algunos cayendo por un terraplén.
Servicios de emergencia, Guardia Civil, bomberos y equipos sanitarios trabajaron durante toda la noche en el lugar del accidente para rescatar a los pasajeros atrapados, proporcionar atención médica y retirar los restos de los convoyes. Un total de 48 heridos permanecen hospitalizados, de los cuales 12 se encuentran en unidades de cuidados intensivos, incluyendo al menos un niño.
El accidente ha sido calificado como uno de los más graves ocurridos en la red de alta velocidad española en décadas. Hasta ahora se han confirmado víctimas mortales entre los pasajeros y se teme que la cifra pueda aumentar conforme avanzan las labores de rescate y recuperación.
Autoridades del Gobierno español y del gobierno andaluz suspendieron actividades oficiales en solidaridad con las víctimas y anunciaron medidas de apoyo a los familiares de los fallecidos. Por su parte, la operadora ferroviaria Renfe habilitó cambios y cancelaciones gratuitas para los pasajeros afectados por la suspensión del servicio en la línea entre Madrid y Andalucía.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, indicó que se constituirá una comisión investigadora para determinar las causas del siniestro, aunque adelantó que aún es pronto para señalar responsabilidades.
La tragedia ha generado consternación en el país y ha reavivado el debate sobre la seguridad en la red ferroviaria de alta velocidad, considerada hasta ahora como una de las más seguras del mundo.