GUADALAJARA, Jalisco.- Al menos 5,000 manifestantes tomaron las calles del centro de Guadalajara este domingo en la segunda megamarcha masiva convocada para exigir el restablecimiento de un suministro de agua potable limpia y protestar contra los abusos policiales cometidos durante las detenciones del pasado 11 de octubre. La movilización, que partió del Parque Rojo (Parque Revolución) con dirección al Palacio de Gobierno, se vio marcada por agresiones de grupos de choque no identificados y tensiones directas con las autoridades locales.
Enfrentamientos con grupos de choque y deslinde ciudadano
Apenas unos metros después de iniciar el recorrido de un kilómetro hacia la Plaza de Armas, la marcha debió pausar su paso ante la presencia de contingentes encapuchados armados con bates, tubos, petardos y bombas molotov. Voceras del movimiento señalaron que la ausencia deliberada de elementos de la policía estatal vulneró la seguridad de los contingentes pacíficos.
Al grito unánime de “¡Queremos agua, no provocadores!”, los propios manifestantes se organizaron para cercar y aislar a los agresores. Los inconformes reportaron que los infiltrados vestían camisetas de equipos de fútbol y portaban explosivos caseros de gran potencia, agrediendo tanto a familias como a periodistas que cubrían la jornada.
“No hay condiciones para marchar porque el grupo de choque que envió el gobierno de Jalisco nos está esperando. Fue una estrategia para reprimirnos porque mediáticamente les fue muy mal con la represión policiaca previa”, denunció una de las portavoces de la organización ciudadana.
Exigencias en Palacio de Gobierno y postura de Pablo Lemus
Pese a las provocaciones, contingentes nutridos lograron plantarse frente al Palacio de Gobierno sobre la Plaza de Armas, vandalizando muros y accesos del inmueble estatal. Entre las demandas principales destacan:
- Agua potable de calidad: Solución inmediata a meses de suministro deficiente, turbio y escaso en la Zona Metropolitana de Guadalajara.
- Cese a la criminalización: Justicia y liberación para los manifestantes detenidos con violencia el pasado 11 de octubre.
- Revocación de mandato: Exigencia formal para someter a consulta la permanencia del gobernador Pablo Lemus.
Por su parte, el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, difundió un mensaje en video a través de sus redes sociales donde hizo un llamado a la cordura y rechazó los actos vandálicos registrados en el Centro Histórico.
“La propia ciudadanía está invitando a retirarse a estos grupos, que responden con violencia, utilizando palos y tubos, detonando petardos y lanzando proyectiles… Como Gobierno, actuaremos de forma responsable, evitando en todo momento la confrontación”, aseveró Pablo Lemus.
¿Cuál es el panorama para Jalisco?
La crisis por el abastecimiento de agua y los señalamientos de represión estatal colocan al gobierno de Jalisco en una encrucijada política de alta tensión social. Sin mesas de diálogo formales establecidas entre los colectivos ciudadanos y el Ejecutivo estatal, la presión sobre las infraestructuras hídricas y los protocolos de seguridad pública continúa en aumento.
¿Consideras que el gobierno estatal debe entablar de inmediato mesas públicas de diálogo para resolver la crisis del agua en Guadalajara? Déjanos tu opinión en los comentarios.
