CIUDAD DE MÉXICO – La «BTS-manía» ha alcanzado su punto máximo en la capital del país. Tras casi una década de su primera visita, la agrupación surcoreana BTS regresó triunfalmente a México para ofrecer una serie de conciertos históricos en el Estadio GNP Seguros, consolidando su estatus como el fenómeno musical más grande del planeta.

Un encuentro diplomático y masivo
La jornada comenzó con un hecho sin precedentes: los integrantes de la banda fueron recibidos en Palacio Nacional por la presidenta Claudia Sheinbaum. Desde el balcón del Zócalo, los idols saludaron a miles de «ARMYs» que se dieron cita desde la madrugada, transformando el corazón de la ciudad en un mar de color púrpura. Este gesto subrayó la relevancia cultural del grupo más allá de los escenarios.

Tres noches de gloria en el Estadio GNP
Con la gira mundial «Arirang», el septeto ofreció presentaciones los días 7, 9 y 10 de mayo. El antiguo Foro Sol vibró con un despliegue tecnológico de primer nivel, pirotecnia y coreografías milimétricas.

A diferencia de su primera visita en 2014 para el Music Bank, donde compartieron cartel con otros artistas, en esta ocasión BTS demostró su poder de convocatoria individual, agotando boletos que alcanzaron precios de hasta $17,782 MXN en paquetes VIP.

Impacto económico y social
El evento no solo dejó una huella emocional; la derrama económica en la Ciudad de México se disparó debido a la llegada de fans de toda la República y Latinoamérica. Hoteles cercanos a la zona de Churubusco reportaron ocupación total, mientras que el transporte público extendió sus horarios para garantizar el retorno de los asistentes.

Con este cierre de gira en México, BTS reafirma que, tras su regreso del servicio militar, su conexión con el público mexicano es más fuerte que nunca.

Por: Redacción Informativo MX