Por: Redacción Informativo MX
En una noche que prometía ser una partida de ajedrez y terminó convertida en una exhibición de demolición, David Benavidez cumplió su palabra. El pasado 2 de mayo, el T-Mobile Arena de Las Vegas fue testigo de cómo el “Monstruo Mexicano” no solo debutó con éxito en la división de peso crucero, sino que desmanteló por completo a un experimentado Gilberto “Zurdo” Ramírez, deteniéndolo por la vía del nocaut en el sexto asalto.
Crónica de una destrucción anunciada
Desde el campanazo inicial, la diferencia de potencia fue evidente. Aunque Ramírez intentó utilizar su mayor estatura y alcance para mantener a raya al oriundo de Phoenix, la presión incesante de Benavidez rompió cualquier esquema defensivo. David no necesitó tiempo de adaptación al nuevo peso; su velocidad de manos —inusual para las 200 libras— y sus ganchos al cuerpo mermaron la movilidad del sinaloense desde el tercer episodio.
El desenlace llegó en el sexto round. Benavidez conectó una combinación de cuatro golpes que sacudió la guardia del «Zurdo», obligando al referí a detener el combate ante la nula respuesta defensiva del mazatleco. Con este resultado, Benavidez se adjudica las coronas de la AMB y la OMB, consolidándose como un campeón en tres divisiones distintas.
El futuro del «Monstruo»
Esta victoria no es solo un triunfo más en el récord invicto de Benavidez; es un mensaje directo a la élite del boxeo. Al conquistar el peso crucero con tal autoridad, David deja claro que su físico y pegada son capaces de dominar categorías superiores, alejándose definitivamente de la sombra de una posible pelea con Saúl «Canelo» Álvarez para construir su propio legado histórico.
Para el «Zurdo» Ramírez, la derrota marca un punto de inflexión. Tras haber hecho historia como el primer mexicano en coronarse en peso crucero, esta caída ante Benavidez lo obliga a replantear su estrategia si desea volver a la cima de una división que hoy tiene un nuevo y temible dueño.
Dato Informativo: Con este KO, Benavidez mantiene su racha invicta y se posiciona como el favorito para unificar los títulos restantes de la división antes de que termine el 2026.
