Ante el aumento de casos de sarampión en México y la pérdida reciente del estatus de país libre de esta enfermedad en la región de las Américas, las autoridades sanitarias mexicanas afirmaron este martes que el país dispone de vacunas suficientes para atender el brote durante los próximos dos años. La declaración, hecha por el secretario de Salud, David Kershenobich, busca reforzar la confianza pública y contrarrestar temores ante la expansión del virus.
En la conferencia matutina desde Palacio Nacional, Kershenobich detalló que México cuenta con más de 23,5 millones de dosis de vacuna contra el sarampión, y explicó que ese volumen —resultado de compras realizadas durante 2025 y 2026— garantiza el abasto necesario para continuar con las campañas de inmunización.
El funcionario subrayó que la cobertura de vacunación debe superar el 95 % de la población para contener eficazmente la transmisión del virus, una meta que las autoridades consideran alcanzable pero desafiante.
El sarampión, enfermedad viral altamente contagiosa que puede causar neumonía, encefalitis y la muerte, resurgió en México después de décadas sin brotes significativos. La Secretaría de Salud ha reportado miles de casos confirmados en todos los estados del país, con centenares de hospitalizaciones y varias decenas de fallecimientos, especialmente entre comunidades con baja cobertura de vacunación.
Especialistas recuerdan que el resurgimiento del sarampión en América del Norte —también observado en Canadá y Estados Unidos— se debe en gran parte a brechas en la vacunación acumuladas durante los años de la pandemia de COVID-19, así como a la desconfianza hacia las vacunas que ha permeado entre ciertos segmentos de la población. La Organización Panamericana de la Salud ha señalado que estas tendencias elevan el riesgo de emergencia de enfermedades que antes se consideraban controladas.
Organizaciones buscan intensificar la respuesta, el gobierno mexicano ha reforzado la vigilancia epidemiológica y extendido la vacunación a grupos vulnerables, incluidas jornadas específicas en espacios de alta afluencia.
A pesar del optimismo oficial sobre la disponibilidad de dosis, expertos advierten que la eficacia de la estrategia dependerá en gran medida de la aceptación y el acceso a la vacuna, así como de la rapidez con que se administre a quienes aún no han completado su esquema de inmunización.