Las autoridades ambientales de la Zona Metropolitana del Valle de México activaron la Fase 1 de contingencia ambiental atmosférica por la acumulación de ozono, una decisión que se toma cuando las condiciones meteorológicas y la calidad del aire ponen en riesgo la salud de la población.

La medida entró en vigor tras el registro de una concentración horaria máxima de ozono que superó los umbrales permitidos, impulsada por un sistema de alta presión que ha impedido la dispersión de contaminantes en la atmósfera de la capital y municipios conurbados.

La Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAMe) informó que la elevada radiación solar y las altas temperaturas registradas en las últimas horas han favorecido la formación de ozono troposférico, un contaminante secundario generado por la reacción de óxidos de nitrógeno y compuestos orgánicos volátiles bajo condiciones de sol intenso.

Esta mezcla, presente principalmente en la capa baja de la atmósfera, puede provocar irritación en las vías respiratorias, ojos y garganta, así como agravar enfermedades crónicas cuando sus niveles exceden los estándares de salud.

La activación de la contingencia implica la aplicación de restricciones a la movilidad y recomendaciones a la ciudadanía para reducir su exposición. Entre las medidas anunciadas se encuentra el Doble Hoy No Circula para este viernes, que limita la circulación de vehículos particulares en un esfuerzo por disminuir las emisiones que contribuyen a la formación de ozono. Además, se exhorta a evitar actividades físicas intensas al aire libre, principalmente entre las horas de mayor radiación solar.

Las autoridades ambientales han insistido en que la población vulnerable —como niños, adultos mayores y personas con enfermedades respiratorias o cardiovasculares— permanezca en interiores y reduzca su exposición a la contaminación. También se recomienda el uso de transporte público, bicicletas o caminar cuando sea posible, y mantener cerradas ventanas y puertas durante los picos de contaminación.

Este episodio se produce en un contexto en el que la calidad del aire en la metrópoli ha mostrado fluctuaciones frecuentes, especialmente durante temporadas de alta radiación y condiciones meteorológicas adversas para la dispersión de contaminantes.

Los expertos señalan que estos eventos no sólo reflejan las características geográficas y climáticas de la región, sino también la necesidad de reforzar políticas públicas que integren una movilidad sostenible, la reducción de emisiones industriales y una mayor conciencia ciudadana sobre el cuidado del aire que se respira.

La CAMe continuará monitoreando la calidad del aire y emitirá actualizaciones periódicas para informar sobre la evolución de las condiciones atmosféricas y cualquier cambio en el estatus de la contingencia.