La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) mantiene abierta la investigación por la muerte de Roberto Hernández, motociclista de 52 años que fue embestido y arrastrado por un vehículo en calles de la alcaldía Iztapalapa la noche del pasado 3 de enero.

El caso ha generado indignación social y protestas de motociclistas, repartidores y colectivos que exigen justicia y una sanción acorde con la gravedad de los hechos.

El incidente ocurrió alrededor de las 22:00 horas en el cruce de Periférico Oriente y Eje 6 Sur, en la colonia Unidad Habitacional Vicente Guerrero, donde Hernández circulaba en su motocicleta cuando un automóvil lo impactó por la parte trasera y continuó su marcha, arrastrándolo por casi dos kilómetros hasta las calles Francisco Mujica y Félix Palavicini.

Un tope en la vía provocó que el cuerpo quedara separado del vehículo, según se aprecia en imágenes captadas por cámaras de videovigilancia y difundidas en redes sociales.

La FGJCDMX ha calificado inicialmente el hecho como homicidio culposo por tránsito de vehículo, y ha coordinado las diligencias con la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) tras el hallazgo del vehículo implicado —un Honda City azul abandonado la mañana del 5 de enero en la colonia Ciudad Lago, en el municipio de Nezahualcóyotl—. El automóvil presentaba daños frontales, la cajuela abierta y carecía de placas de circulación.

De manera extraoficial, la persona propietaria del automóvil ha sido identificada como Gaby “N”, de 43 años, quien presuntamente se desempeñaba como enfermera y contaba con estudios en enfermería obstétrica y una maestría en administración de hospitales. Videos difundidos en redes muestran que minutos después del impacto ella llegó conduciendo el vehículo hasta su domicilio, estacionándolo en el interior de su vivienda; posteriormente salió nuevamente y desde entonces su paradero es desconocido.

Hasta el momento, las autoridades no han confirmado oficialmente si Gaby “N” conducía el automóvil al momento del hecho, aunque las grabaciones sugieren su participación. La FGJCDMX ha señalado que se continúa con la búsqueda y las diligencias para localizarla y aportarle la acción de la justicia.

El caso ha reactivado el debate sobre el tratamiento jurídico de hechos de tránsito con resultado de muerte. La legislación capitalina contempla penas de tres a ocho años de prisión para homicidio culposo por tránsito de vehículo, que podrían aumentar hasta 13 años en caso de agravantes como huir del lugar de los hechos u omitir auxilio a la víctima. En caso de acreditarse dolo, la sanción podría ascender hasta 20 años de cárcel.

Mientras tanto, el cuerpo de Roberto Hernández fue sepultado el 6 de enero en un panteón de Tláhuac, acompañado por familiares, amigos y motociclistas que exigieron a las autoridades continuar con las investigaciones para no permitir que el caso quede impune